Crítica cinéfila - Prince of Persia:Las arenas del tiempo

Nota: Artículo originario de mi blog personal.

Cuando Ubisoft lanzó en aquel lejano 2003 “Prince of Persia: Las arenas del tiempo”, nunca imaginé que se convertiría en uno de mis juegos predilectos. Tenía todos los elementos de gran superproducción videojueguil, con sus graficazos, su música épica y su espectacular puesta en escena, pero lo que gustó fue su magistral narrativa, siendo perfecta para plasmarla en una película.

Cuando me enteré de que harían una adaptación me alegré, y más aún cuando supe que detrás estaría Jerry Bruckheimer (productor de la saga “Los piratas del Caribe”), lo que aseguraba que tendría un gran presupuesto, tal y como se merecía este juego. Lo que me echó atrás fue saber que correría bajo la licencia de Disney, y eso ya no molaba tanto. Si por algo es conocida Disney, es por mantener su imagen “familiar”, y en un argumento con la violencia de Prince of Persia (tampoco es un Mortal Kombat, pero especialmente a partir de la segunda entrega es bastante bestia) eso no podía acabar bien.

Por ello no fui a verla al cine en su momento. Y ahora, con el cierre de Megaupload, me veo obligado a ir al videoclub para conseguir películas. Había una oferta por alquilar cinco películas, y después de coger las gafapastiles “The Girfiend Experience” y “The Road” más la freak “Bienvenido a Zombiland”, decidí rellenar la oferta con dos pelis en Blue-Ray multimillonarias. Una de ellas fue “Alicia en el país de las maravillas” y la otra la cinta que nos ocupa: “Prince of Persia: Las arenas del tiempo”.

Después de ver la de Alicia, la cual fue un auténtico chusco (aunque con un arte sublime) tenía miedo de visionar otra producción de Disney. Pero mi amor por el juego me movió, y me decidí a verla. El principio no es muy esperanzador, pues es una sucesión de tópicos tras otro, y encima las escenas de acción iniciales tienen dos fallos: uso abusivo de las GC y cambios de plano mareantes, los cuales claramente son así para no mostrar violencia explícita, lo que me lleva a la siguiente pregunta: ¿que coño pretenden esconder, si están mostrando pelas con espadas?. Esa “moral Disney” siempre me ha repateado.

Pero a pesar de ese comienzo, la peli empieza a mejorar. En el papel protagonista tenemos a Jake Gyllenhaal (Zodiac, Código fuente), actor que siempre me ha gustado, a pesar de que sus papeles siempre hace de guaperas. No hace ni de lejos su mejor actuación, pero cumple. Como no podía ser de otra manera, también aparece una maciza con poca ropa, y sin duda han dado de lleno, porque Gemma Arterton es una jodida preciosidad. No hace una gran actuación, pero su personaje tampoco daba para más. Para acabar con los protagonistas, tenemos al gran Ben Kingsley (Sutter Island, El caso Slevin, Inteligencia Artificial), que como siempre, lo borda, aunque sea con el personaje que ha hecho toda la vida.

Una vez pasado el bochornoso prólogo, el guión y las conversaciones mejoran considerablemente. No hay nada original, todo está cogido de otras películas de aventuras, pero coge lo bueno: los pillajes, los planes, las frases chistosas… Si hay una cosa buena es que en ningún momento llega a aburrir, lo más importante de cualquier producto de ocio.

Y por supuesto, el apartado visual. En película con tanto presupuesto (200 millones, ni más ni menos) no es un logro que cumpla visualmente, pero si que nos maravillemos con los escenarios, los efectos a cámara lenta y demás cositas tan caras. Ciertas panorámicas de ciudades y palacios son dignos de admiración, pero no todo acaba ahí. En ciertos momentos, sobre todo cuando se usan los poderes del tiempo, son auténticos logros visuales, rodadas con una maestría bestial. Muchas películas han abusado de la cámara lenta, pero puedo decir sin miedo a equivocarme que esta de las que mejor utilizan la famosa técnica que puso de moda Matrix.

Y para acabar, está el tema de su calidad como adaptación. Bastante gente se quejó de sus diferencias con el videojuego, sobre todo porque no se desata la hecatombe que se desató en el juego y el príncipe tiene nombre. Yo soy de la opinión que por muy adaptación que sea, no tiene sentido criticar las diferencias, ya que eso no la hace peor, solo diferente. Además de que hay que tener en cuenta que la produce Disney, lo cual siempre tiene sus restricciones (y también sus ventajas). ¿Qué hubiera molado más si hubiese sido una adaptación literal? Sí. ¿Que está bien como ha quedado la adaptación? También.

En definitiva, ¿recomiendo la película? A pesar de tener un comienzo muy mejorable, después va mejorando en todos los aspectos, sobretodo en el visual, donde tiene un nivel altísimo. Si además te gusta la saga videojueguil, entonces es una visión obligada.

Lo mejor:

  • Gemma Arterton es una jodida preciosidad.

  • Visualmente impactante en algunos tramos.

  • Muy entretenida.

  • Ciertas peleas muy espectaculares.

Lo peor:

  • Los primeros minutos son muy mejorables.

  • Tiene la inmensa mayoría de los tópicos de las películas de aventuras, aunque al menos no son muy empalagosos.

Nota: 7’5


Te gustará si te gustó…

Prince of Persia: Las arenas del tiempo